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Hay una certeza que tenemos todos los padres de familia, NADA nos prepara para ello. Eso no nos impide tratar; documentándonos con los libros que consideramos que se alinean con nuestro ideal de cómo educar a nuestros hijos, asesorándonos con algún coach que nos pueda orientar para ver con ojos imparciales si algo se nos está escapando en algún “área de oportunidad”, por no decir donde nada más no damos una, dispuestos a tratar cualquier terapia novedosa o actividad para apoyarnos en la crianza o cualquier cosa que nos ayuda a mejorar como padres y en resultado tener mejores hijos.

 

La información es poder, y el simple hecho de tener la apertura de escuchar otras perspectivas que nos ayuden a evolucionar como padres y a darles mejores herramientas a nuestro hijos para su desarrollo siempre va a ser un refuerzo positivo. Pero que pasa cuándo la “tendencia” para dormir de la que todo mundo habla no está funcionando con tu hijo? O cuándo no cuentas con los medios para pagar todas estás terapias que están tan de moda. No todas las técnicas funcionan para todos los niños, no hay padres perfectos, no hay niños perfectos. Es ahí cuándo la personas que más conocen las necesidades y el carácter de nuestros hijos tienen que entrarle al quite : NOSOTROS MISMOS, sus padres. Y es así que en los 16 años que tengo siendo madre imperfecta, que he pasado ya por la mayoría de las etapas que pasa un niño antes de convertirse el adulto quise resumir LAS 3 BASES más importantes que un niño debe de tener desde la perspectiva de una mamá normal como todas ustedes, o como me gusta llamarlos para darle más dramatismo: LOS 3 PILARES DE LA EDUACIÓN. Sería imposible simplificar todas la cosas que necesitamos para la formación de nuestros hijos, pero de alguna manera sugiero que toda se pueden englobar en las siguientes 3:

AMOR PROPIO: A un niño que se le inculca la seguridad en si mismo, se le refuerzan sus habilidades y se siente amado es un niño que va a saber poner límites hacia su persona cuando sea necesario, la confianza para comunicarse y buscar ayuda cuándo sienta que algo se le sale de las manos y la entereza para lograr lo que se proponga en un futuro.

 

 

 

 

 

 

EMPATÍA: Lo segundo después de el mismo es su entorno, el mundo no gira alrededor de él. Enseñarlos desde pequeños que sus compañeros deben de ser llamados por sus nombres y no por alguna característica que resalte en ellos, respeto hacia todas las personas que lo rodean y saber que las diferencia que pueda tener no lo hacen ni más ni menos persona, y en caso de tener cualquier privilegio del que otras personas carezcan significa que debe usarlo para hacer el bien común. Va a tener gratitud hacia sus padres, buenas habilidades sociales y entendimiento del planeta en el que vivimos y de todos los seres vivos con el que lo compartimos. Será consciente de los problemas sociales del mundo, a los que jamás se sentirá ajeno. 

 

 

 

SENTIDO COMÚN: Aquí entramos en que si les explicamos todo como los seres razonables que son desde temprana edad las causas y las consecuencias,  la disciplina, el manejo de sus emociones, los hábitos y sus miles de por qué? Que vamos a responder de una manera entendible para la edad en la que se encuentren su lógica se irá desarrollando de una manera en la que van a encontrar la manera más práctica de llegar de A a B en cualquier situación que se les presente. Cuándo un niño hace una pregunta significa que ya está listo para escuchar una respuesta. Un niño con sentido común no se va a frustrar al primer intento fallido, y eventualmente si se le reprende va a saber como ir transformando sus desaciertos en oportunidades

 

Termino robándome una cita de Oscar J Rodríguez que dice que “La buena madre es aquella que se va volviendo innecesaria” y no porque no nos vayan a necesitar, al contrario. Si sabemos implementar exitosamente estos 3 puntos el resultado nos va a llevar a un adulto feliz, ya que justo eso es el éxito, la felicidad de nuestros hijos y la satisfacción de saber que si bien nunca seremos perfectas como mamás, siempre volverán a nuestros brazos porque para ellos si lo seremos.

 

Les comparto esto con mucho amor de una mamá imperfecta a otra.

 

 

 

 

 

Nalleli Rivera

Tlajomulco de Zuñiga, Jalisco. 

Soy Licenciada en Gestión de empresas turísticas UAG, tengo experiencia en hotelería, servicios de Alimentos y Bebidas, trabajé mucho tiempo en la industria de los Eventos, me fascina cocinar y hacer ejercicio; pero entre todas estás cosas la más importante es que soy mamá.

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